Los resultados de la encuesta realizada a 153 jóvenes
universitarios sobre el sistema de becas arrojan datos muy reveladores sobre la
opinión que tienen los estudiantes con respecto al sistema de ayudas económicas
al estudio.
Entre
los encuestados, la mayoría no ha recibido nunca una beca o ayuda económica al
estudio. No obstante, un significativo 40% sí la ha recibido, aunque destacando
que la mayor parte de las becas no cubren la totalidad del coste de los
créditos matriculados.
Con
respecto a la entidad que les concede dicha subvención, prácticamente siempre
es una institución pública, representando las entidades privadas un porcentaje
ínfimo de las becas que se conceden a estudiantes universitarios (menos del 5%).
En
relación a la realización de prácticas laborales durante los estudios
universitarios, la mayor parte de los estudiantes afirma haber realizado algún
tipo de prácticas relacionadas con sus estudios, aunque la mayor parte de ellas (el 60%) no han sido remuneradas. Algo que contrasta con la prácticamente unánime
opinión de los estudiantes, que creen (97%) que las prácticas laborales deberían
constar siempre de algún tipo de remuneración.
Interrogados
acerca de si el sistema de subvenciones es eficiente y justo, una amplia
mayoría responde que no. Concretamente, el 73,33%. Los estudiantes destacan la falta de información, los
excesivos requisitos, la facilidad con la que son descartados por razones como
el patrimonio familiar y la exigencia académica como los principales factores
negativos del sistema de becas. Y es que, según los propios encuestados,
algunos estudiantes que no necesitan realmente las becas finalmente las
consiguen y se gastan el dinero obtenido en otros fines, como comprarse un
ordenador, un móvil o una videoconsola, mientras que otros que verdaderamente
las necesitan para poder estudiar se quedan sin poder obtenerlas.
Por
último, encuestados acerca de si las entidades que ofertan becas deben tener
algún tipo de beneficio fiscal, una amplia mayoría de los estudiantes (el 78,57%) responde
que sí. Esto podría incentivar la concesión de becas de estudio por parte de
entidades privadas, que hoy representan un porcentaje irrisorio en este sector,
lo que multiplicaría la oferta de becas y podría hacer llegar estas ayudas a un
número mayor de estudiantes.Por lo general, los estudiantes expresan su descontento con el actual sistema de becas y de prácticas laborales. Apuestan por la remuneración de las prácticas, la mejora del sistema de ayudas económicas al estudio y la incentivación de concisiones de becas a través de beneficios fiscales para las entidades emisoras de dichas subvenciones.
Grupo
de trabajo: José María Blanco Gómez,
Inés Calviño Lorente, Inés López García, Mario Cordera Fernández.






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