"Yo no me presento a presidente del mundo, yo me presento a presidente de los Estados Unidos" así definía su política exterior y en una sola frase el que, dentro de poco, será el nuevo presidente de los Estados Unidos de América: Donald Trump. Su llegada a la Casa Blanca fue una sopresa a nivel global, y augura importantes cambios en la dirección política de la primera potencia mundial. ¿Cómo será la política exterior de Washington con Donald Trump? Aunque es pronto para hablar de ella, podemos augurar cambios en tres grandes asuntos de las relaciones internacionales estadounidenses:-Con respecto las realciones con Rusia: no es ningún secreto que Donald Trump y Vladimir Putin tienen una opinión positiva el uno del otro. El primer ministro ruso fue de los primeros en felicitar al magnate norteamericano tras su victoria en las elecciones presidenciales. Es posible que se produzca una mejora de las relaciones entre la Casa Blanca y el Kremlin, lo que podría materializarse en un acuerdo de cooperación entre Rusia y Estados Unidos con respecto al conflicto en Siria (para beneficio, probablemente, de Bashar Al-Assad), un abandono de la actual tensión y clima de semi-guerra fría entre ambas potencias y, quién sabe, hasta un posible evantamiento de las sanciones económicas al gigante eslavo.
-Con respecto a sus aliados en la OTAN: Donald Trump siempre ha criticado el escaso presupuesto que los aliados de Estados Unidos, especialmente los estados europeos, han mantenido arropados por el abrigo americano. Es posible que a partir de ahora, Estados Unidos reduzca su presencia militar en el extranjero y esto obligue a los estados miembros de la OTAN a poner en marcha nuevos programas de armamento y alzar sus prespuestos en Defensa, una exigencia noerteamericana que ha sido constante en los últimos años.
-Con respecto a Cuba: el proceso de acercamiento incondicional que el anterior presidente, Barack Obama, mantuvo con el régimen castrista cubano y su actual líder, Raúl Castro, es suceptible de cambiar de forma determinate. Tras la muerte Fidel Castro, Donald Trump fue uno de los pocos líderes internacionales que habló de él sin tapujo alguno, afirmando tras ello que el acercamiento de Estados Unidos a Cuba dependería, principalmente, del aperturismo que mostrase el régimen comunista cubano y del grado de mejoras democráticas y en materia de Derechos Humanos que permitiera introducir en la isla. Tendrá, eso sí, que hacer frente a la presión de todos los grupos empresariales estadounidenses cuya voluntad es comenzar, cuanto antes, a hacer negocios en Cuba.






0 comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por su participación. En breve contactaremos con usted.